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El viento y el mar

  • El viento y el mar

    El viento es un elemento característico de la comarca, especialmente, la Tramuntana. Este viento del norte suele ser frío. A veces es intenso, pero también es admirable por su capacidad para llevarse las nubes y limpiar el cielo. Un espectáculo digno de ver.

    El paso de este viento por la comarca modifica la calma habitual del paisaje y muchas veces también altera el mar. La dirección de este viento, que aleja de la costa, puede desaconsejar la práctica de determinadas actividades en el mar.

    Sin embargo, en el caso de que sople la Tramuntana y el día sea radiante, algunas playas y calas pueden estar más resguardadas y por lo tanto, ser una buena opción para los visitantes para seguir disfrutando del sol y de la playa.

    Algunos de los espacios más tranquilos pueden ser: la playa de Sa Conca (Platja d’Aro), playa de Castell (Palamós), la playa de Portbo (Calella de Palafrugell), las playas de Llafranc y Tamariu o la playa Fonda o la Cala d’Aiguafreda (Begur).

    Por otro lado, el Garbí es un viento de suroeste, húmedo, muy presente durante las tardes de verano, y muy esperado para los amantes de la vela, sobretodo la vela deportiva.

    En caso de Garbí, algunas playas más tranquilas pueden ser la playa de Ses Torretes (Sant Antoni de Calonge), playa de la Fosca (Palamós), la cala del Golfet (Calella de Palafrugell), o la cala de Sa Riera y la playa del Racó (Begur).

    Otros vientos menos presentes son el Gregal o el Levante, vientos del noroeste y este que empujan el mar, especialmente durante primavera y otoño.

    Especialmente duro, es el levante que acostumbra a ir acompañado de lluvia. Ver el impacto de las olas provocadas por un temporal de levante puede ser un espectáculo, pero hace falta extremar las precauciones y no acercarse al mar. Desde puntos un poco elevados si se puede apreciar esta combinación de lluvia, viento y mar.

    Por eso, en función del estado del cielo y del viento, hará falta fijarse en el comportamiento del mar, a veces muy cambiante y a veces en desacuerdo los unos con los otros. Así, un día soleado visto desde el hotel, puede encontrarse con un día con mucha tramuntana y con el mar muy revuelto.

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